Les he dejado en el aeropuerto del sur esta mañana. Tenerife - Alicante - Madrid... vaya rodeo. Les he acompañado hasta el control y hasta que no han desaparecido de mi vista no he podido marcharme. De camino al parking crecía en mi la sensación de que algo faltaba y esa sensación ha ido en aumento.
Hace unas semanas habría dado palmadas con las orejas por quedarme sola. Des pués de los últimos días, me noto algo diferente. No es que me haya dejado de gustar estar sola, al contrario: me encanta.
Lo que pasa es por primera vez, estoy consiguiendo ser sincera conmigo misma e ilusionarme con las cosas. Hace unos días mi percepción de los problemas derivados de mi relación, exigía que soportara cosas que no me apetececía soportar. Ahora noto que algo ha cambiado dentro de mi, en mi forma de enfocar los problemas. Ya no creo tener la necesidad de soportar, sencillamente he escogido estar donde estoy y quiero hacer las cosas bien. Los últimos poquitos días el esfuerzo que he tenido que invertir por solucionar problemas ha disminuído y el grado de satisfacción ha aumentado (gracias
Mosca). Conclusión: me ha dado mucha pena que
Zor se fuera justo ahora que me apetece tanto estar con él y hablar con él y ser transparente con él.
En cualquier caso, trataremos de sacar el lado positivo a esta nueva situación y aprender todo lo posible de ella. Me parece alien y a la vez maravilloso sentirme así, es un principio y es fundamental.
Ahora lo verdaderamente importante es no olvidar, ser sincera, coherente y constante. Seguir trabajando como si él estuviera aquí conmigo. Sería fantástico dar a un botón y que apareciera un portal que nos conectara para poder abrazarnos y charlar un ratito. Montse, ahora sí que me uno a lo del teletransporte!