Llevo un par de días en casa de mi padre.
A veces me encanta estar aqui y otras veces lo detesto. Mi padre es una persona bastante complicada a la hora de convivir, básicamente porque dependiendo de cómo se levante,así te hará pasar el día.
Se está dando bastante bien, de momento.
Esta mañana nos levantamos y
Zor saltó directamente de la cama a la piscina. Me encanta verle feliz y lleno de energía. ^^
Estar en casa de Ocho y Edelweiss es como estar en una burbuja donde las cosas fluyen fácilmente. Comemos, bebemos, jugamos, vemos estrellas... Me encanta!
Ya tengo un billete para Tenerife. Tengo ganas de ir, la verdad. Muchas más ganas de las que tenía hace una semana y cada día tengo más y más. De bucear, de caminar por el monte... a ver si esta vez hacemos una acampada: me muero de ganas de dormir al aire libre y bajo las estrellas.