De regreso de Tenerife y todavía no me creo que esté en Madrid. Cada vez me gusta menos Madrid con sus coches y su ruido y su contaminación...
Estas últimas vacaciones han sido de las mejores de mi vida (dejamos Australia o Islandia en otro plano, ¿vale?).
Bien es cierto que ha habido días un poquito estresantes: ¡llegamos a juntarnos ocho personas en casa! Pero fueron momentos puntuales.
Hemos buceado casi a diario. He tratado de ser super efectiva y ayudar con los cursos. Creo que he hecho un buen trabajo, las botellas ya ni me pesan y he conseguido "autorización" para sacarme el Dive Master.¡Voy a ser DiveMistress! :D
Dos de las personas que vinieron fueron Jesús y Hel, una pareja a la que me alegro muchísimo de haber conocido. Es alucinante lo identificada que me siento con ellos, había momentos que pensaba estar viéndonos a
Zor y a mi en ellos. De hecho, gracias a ellos he aprendido muchísimas cosas de las relaciones y de cómo resolver problemas. Con ellos hemos disfrutado de momentos nuevos y mágicos... ¿Cuándo repetimos? ¡Quiero mássss! :D
Han sido unas vacaciones ¡con Estilo! Sembradas de absurdeces sin sentido, como debe ser. ¡Incluso hemos bautizado a un pollo!
He enviado un correo a Benthos en El Hierro. Es un centro de buceo con muy buena reputación. Si nos cogen a Jesús y a mi para currar a cambio de formación va a ser una ¡triunfada total! Ójala... por supuesto, condición no negociable es que podamos invitar a
Zor y Hel a bucear... ¡Pervirtamos a los herreños!
También estamos ya con la organización de la próxima fiesta Fetish Commando, que después de lo bien que salió la primera, promete mucho... ¡Qué ganas tengo de fiesta, vicio y perversión, por Dios!