La gente al crecer se aliena. Lo he visto en muchas amigas y amigos y lo siento en mis carnes cada día. De esa misma forma la gente cada vez es menos feliz, más conformista... y llega un punto en que cambiar esta condición se vuelve cada vez más y más dificil. Si tu conciencia te sorprende un dia preguntándote si eres feliz o si estás satisfecho con tu vida, rápidamente la acallamos encendiendo el televisón.
A mi suele olvidárseme esto. A menudo suelo pensar ¡Qué ganas tengo de no hacer nada!
Yo no quiero convertirme en una persona pasiva y conformista, aunque a veces se me olvida. Cada vez tengo menos interés por las cosas, leo menos, hablo menos con la gente... No es un camino que pinte bien.
Hace mucho tiempo que
Zor me decía que me leyera Fluye. No se porqué me cuesta tanto coger el libro y leer. Realmente si lo se: requiere un esfuerzo mental el hacer un análisis de tu propia existencia y llegar a la conclusión de que para ser feliz hay que esforzarse. La felicidad no es algo que llegue de la nada mientras estás pensando en las musarañas. Depende de nosotros exclusivamente. No depende de si tienes más dinero o una novia guapa... depende de nosotros, pues la máxima felicidad la encontramos cuando estamos satisfechos con nosotros mismos.
Por otra parte, es un alivio saber que algo tan buscado como la felicidad en realidad está al alcance de tu mano. Es muy esperanzador, pero requiere un gran esfuerzo.
¿Quién dijo que fuera fácil?