Hoy ha sido un día diferente. Casi como si hubiera vuelto a nacer.
Cuando tienes mucho, mucho, mucho dolor acumulado, de años y años, llega un momento en que creas una especie de coraza alrededor, algo que te anestesia yte impide sentir dolor. Te vuelves "intolerante al dolor". A mi me pasó. Y es algo contra lo que intento luchar. Pero es tan fácil esconderse dentro de uno mismo... anestesiarse y "no sufrir". Desde luego es mil veces más fácil que enfrentarse al dolor. Tanto dolor, para qué? Pero este método es un arma de doble filo, porque no solo matas tu dolor, sino también tu capacidad para sentir el dolor ajeno. Lo sientes, si, pero como algo extraño, algo desconocido, ajeno a ti... Y dejas de poder reaccionar ante él. Eso es muy peligroso y puede hacer mucho daño.
Hoy, mientras sentía la humillación, esa coraza estaba siendo destruída. Me han puesto al límite y han conseguido que se rompiera por completo. Y entonces he sentido el dolor. Todo ese dolor acumulado, toda esa "mierda" acumulada. Ha salido fuera a borbotones, como una alcantarilla inhundada, como una herida en la arteria aorta... Y entonces he llorado. He llorado muchísimo. He llorado por mi miseria, por el dolor que tenía dentro y que me estaba convirtiendo en una máquina. He llorado por mi. Por MI. Me dolía tanto tanto por dentro que apenas sentía los impactos sobre mi carne. Pero quería aguantar. Porque si, porque soy muy orgullosa... Hasta que al fin me he roto del todo y lo he gritado. Lo he gritado para dentro y para fuera: "Basta ya, por favor!!!"
Nunca había estado tan en contacto conmigo misma.
Y entonces se ha acabado y me ha quedado un sentimiento como de soledad... No podía moverme, sólo quería meterme en una cama, hecha una pelota y llorar. Llorar durante años. Sola.
Entonces han venido a rescatarme de mi soledad. Me han abrazado, me han dado calor y cariño y he llorado. Pero ya no estaba sola.
Ahora, después de mucho mucho tiempo, sé lo que es el dolor y sé cómo se cura.
Gracias, de verdad. Esto ha sido un regalo. :)


