
Al fin he empezado a volar este mes. No tenía ni idea de cómo sería trabajar para una compañía charter. Pues bien, es un poco bastante caótico, pero es la leche! Este mes salieron dos destacamentos para hacer vuelos a dos compañías aéreas, en Irlanda y en Francia. No había estado nunca en ninguno de los dos, así que yo he sido feliz. El destacamento de Irlanda, comenzó con pernoctas en Kerry y haciendo vuelos dentro de Irlanda durante gran parte del día.
De Kerry, decir que es un pueblo muy bonito, muy en plan maqueta, con edificios de colores, como en casi todas las zonas de europa donde esta nublado el año. Los alrededores, todo llano y verde, con mucho campo de cultivo. Como a los cuatro días de llegar a Irlanda, nos cambiaron el destacamento a Cork. Me dio tiempo de visitar la ciudad porque uno de los días no había vuelos y aprovechamos. Cork es una ciudad, no un pueblo y se nota. Es grande y esta bastante llena de gente y coches y burger kings y esas cosas. Edificios de colores adornados con pinturas de flores en las fachadas, la calle principal llena de puestos ambulantes de madera donde dan té o hot chocolate. Por la noche, se encienden unos postes que hay a ambos lados de la calzada y dan luz violeta y mogollón de ambiente de bares. Una calle llena de cervecerías "irlandesas" y de hooligans.

El segundo destacamento fue tambien de apoyo a una compañía francesa cuyos pilotos se habían puesto en huelga. Estuvimos toda la semana en La Rochelle. Como volábamos solo cinco horas al día cubriendo una línea regular, tuvimos mucho tiempo para ver la ciudad. En este caso los edificios no eran de colores, pero todo seguía pareciendo como a escala, porque todo los edificios son como en miniatura.


El hotel en el que estuvimos alojados estaba decorado con muebles en plan rococó, el suelo todo de moqueta granate, las lámparas de araña... Es un sitio guay para una sesion de fotos! Claro que los muebles contrastaban con los aparatos de aire acondicionado y persianas automáticas.

Uno de los días que teníamos un poco más de tiempo, nos fuimos a visitar la Isla de Ré, unida a La Rochelle por una carretera a lo largo de un puente enorme. Dimos una vuelta alrededor de la isla visitando los minipueblecitos que había. No más de diez. Llegamos la otra punta, donde había un faro muy alto. Subimos a lo alto por una escalera de caracol de marmol muy estrecha, de 285 escalones. Intenté sacar fotos de la escalera desde arriba, para que saliera toda la espiral, pero me saliron muy borrosas y no son posteables. Una pena, porque es chulísimo. Por todas partes en Isla de Ré había puestos para turistas donde vendían postales de asnos con una especie de prendapantalón, en algunos casos a cuadros y en otros a rayas. Parece ser que es una tradición del lugar poner esa prensa a los burros para que no les piquen los bichos.
Pobres burros!

Foto tomada desde lo alto del faro.Despues de tirarme medio mes durmiendo fuera me han dado cuatro dias libres seguidos. Adoro este trabajo!!


